Dia 8: El paraiso de Ushuaia
Hoy día de un poco de fiaca, tardamos un poco mas en levantarnos que como estaba siendo ya de costumbre. Igualmente abrí los ojos y Beto ya estaba sentado en el sillón del living, no falla nunca. Pero la modorra nos dejo reposar y dar unas vueltas de mas, así que entre que nos bañamos, desayunamos y demás, habremos salido mas o menos cerca de las nueve y media o por ahí.
Enfilamos hacia la base del Martial, un centro de esqui cuya base está mucho mas elevada que el nivel de la ciudad por un camino pavimentado pero completo de nieve a los costados a medida que se asciende, con puntos panorámicos para ver la ciudad desde algunas curvas para bajar y sacar fotos de turistas, por supuesto. En algunos tramos podíamos ver los carteles de madera indicando caminos para internarse en el bosquecito y llegar a otros puntos pero en esta ocasión repletos de nieve por lo que no sabíamos si se podían realizar.
Llegados a la base que no recordábamos que fuera como la veíamos ahora en las otras visitas en las que habíamos estado, el centro de esquí ha crecido mucho y presenta otras estructuras mucho mas importantes. No había mucho mas que hacer ya que no podíamos ascender por el camino que habíamos hecho alguna vez pero sin nieve hasta el glaciar que está casi en la cima, así que decidimos bajar un poco por el camino hasta alguno de los senderos que habíamos visto en nuestra subida.
Al llegar al primero de los senderos que se internaban al costado del camino, vimos un puentecito cubierto de nieve y un sendero blanco con nieve alta. Pero como convencer a los otros dos que no deberíamos avanzar para evitar enterrar las patas en la nieve blanda, imposible misión. Así que no hubo mas remedio que empezar a pisar la nieve por los tramos que veíamos mas solidos, aunque un pie puesto en mal lugar provocaba que las zapatillas se llenaran de nieve y uno sintiera un fresco continuo hasta vaciar el calzado del contenido helado, igual que la escarcha que queda en mi heladera cuando no la descongelo por mucho tiempo. Pero en las medias del pié. Es inevitable pensar en fondos de pantalla para la compu parados aca y con estas imágenes, es solamente disparar y salen automáticamente estas postales típicas.Como la madurez no es una de nuestras características, al rato empezaron a volar pelotas de nieve para acertar en el que iba caminando detrás o delante con la mejor puntería que se pueda. Hasta llegar a una bifurcación en una parte elevada, encontrar una pelota de nieve de tamaño bastante importante y ver como intentar moverla para dejarla caer por la
pendiente que retrasado estaba yo tratando de superar, sólo para ver si se comportaba como en los dibujitos. Por suerte para mi los otros dos no pudieron moverla y quedo en el intento.
Luego de un rato de avanzar y tomar fotos para fondo de pantalla como los que aparecen en la compu, decidimos regresar sin poder evitar por supuesto nuevos envíos de pelotas de nieve de un lado para el otro. Vuelta a la camioneta y salir hacia el centro para averiguar de alguna excursión por el Beagle. Con Charly realizamos un par de veces el viaje a un lugar llamado Isla H en un velero sin muchas comodidades y medio entorno salvaje sin muchas comodidades pero una experiencia que disfrutamos que así sea, en desmedro de los viajes en catamarán. Pero lamentablemente al averiguar en los puestos que venden estas excursiones nos informaron que no es época para realizarlo, que no están saliendo y que ahora lo que existe son los catamaranes. Que no es para nada nuestra preferencia pero ya que estamos...
En mi apreciación y gusto, no es compatible con mi estilo de paseo, estructuras preparadas para el turismo algo mas cómodo y apacible, sin ningún sobresalto, con mucha gente sobre la embarcación tratando de tomar fotos de todo lo que se atraviese y yendo de un lado al otro de la cubierta, lo que trataba de evitar fervientemente dado mi conocida fobia social. Pero es un buen paseo protegido para hacer, no está mal y no todo el mundo desea mojarse con agua helada, trepar por escaleras de soga como por la que se accede a la isla H o ascender y descender en terrenos escarpados cansándose en el intento.Finalmente volvimos a tierra, buscamos lugar para las compras de la cena, preparar una semi picada con lo que nos sobró del asado de anoche, algunas cositas mas para complementar y listo, un nuevo día disfrutando de este paraíso increíble que es Ushuaia
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